Suelos rastrelados: Son aquellos que descansan sobre rastreles previamente nivelados de madera u otro material. Los rastreles se pueden fijar mecánica o químicamente al soporte existente o bien conformar, junto con el pavimento, una instalación flotante. Por lo general, el pavimento se fija mecánicamente al rastrel (clavos, tornillos, grapas,…).
Este tipo de pavimentos resuelven el enrasado de pavimentos y permiten una instalación limpia, rápida y estable.
Bajo el pavimento rastrelado y, entre rastreles, se pueden incorporar instalaciones (agua, electricidad, informática) e incluso fibras de aislamiento (térmico y/o acústico). En ocasiones, bajo los rastreles se instala una membrana ant-humedad. Un ejemplo típico de este tipo de suelos el el entarimado tradicional de madera.